Después de acompañar a Jesús en la liturgia de la Pasión, la tarde del Viernes Santo, nuestra parroquia invitó a la comunidad a seguir el camino de la cruz por las calles aledañas al templo.
Al iniciar la primera estación del Vía Crucis, el padre Nicolás nos motivó a realizar este camino “con una actitud de oración y recogimiento, acompañando al Señor con un corazón dispuesto a cargar con las cruces de los dolores que enfrentamos en nuestra vida”.
"Jesús nos invita a cargar las cruces con amor y nos invita a seguirlo. Él nos invita a ser perseverantes para tomar las cruces de hoy y aceptarlas", dijo nuestro párroco. Luego, el padre Nicolás tomó la cruz y saliendo del templo la pasó a los feligreses que, en procesión, se dirigieron hacia las siguientes estaciones.
El camino de la cruz estuvo animado por cantos y oraciones. Cada estación estuvo especialmente preparada por familias cercanas a la parroquia que con esmero y cariño prepararon un altar fuera de sus casas.
La familia compuesta por Santiago Arenas, Francisca Bobenrietch y sus hijos, preparó la cuarta estación del Vía Crucis, experiencia que resultó muy significativa para ellos. “Estar en este Vía Crucis es un regalo inmerecido, para nosotros estar en nuestra casa y abrir las puertas de nuestra casa es una bendición, el hecho de prepara el atar con las flores, los cirios, es predisponer el corazón para acompañar a Jesús”, dijo Francisca.
“En este día, de recogimiento y cercanía con el dolor de Jesús, es un regalo para nosotros participar con la comunidad y mostrar nuestro testimonio como familia católica”, expresó Santiago.
El Vía Crucis concluyó con la décimo cuarta estación, realizada en el estadio San Jorge, desde ese lugar el Padre Nicolás compartió su mensaje final e invitó a la comunidad a seguir viviendo esta Semana Santa.
“En esta tarde hemos acompañado a Jesús en su muerte pero sabemos que Jesús venció a la muerte, por eso los invito a que terminemos este camino en la resurrección. Sigamos meditando en el regalo de la misericordia, en el regalo del perdón para que siempre estemos dispuestos a volver por ese camino”, expresó nuestro párroco.
Animados por este Vía Crucis, sigamos adelante confiados en que el Señor Jesús nos acompaña siempre en nuestro propio camino de vida.